Traumatología y Cirugía Ortopédica

Se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las alteraciones del aparato locomotor.

"Las soluciones a estos problemas van dirigidos a poder devolver una buena calidad de vida al paciente."

La Cirugía Ortopédica y Traumatología es la especialidad médico-quirúrgica que se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las alteraciones del aparato locomotor. Se interesa por la forma y función del sistema músculo-esquelético y de aquellas afecciones que deforman la arquitectura de los huesos, articulaciones y tejidos blandos, alterando el equilibrio del cuerpo.

La columna vertebral está formada por 7 vértebras cervicales, 12 dorsales, 5 lumbares y el sacro. Está en íntima relación con muchas estructuras vitales del organismo y es el eje central de la biomecánica de todo el esqueleto. La rodean estructuras de tejidos blandos como ligamentos, discos intervertebrales y músculos, que le confieren una gran flexibilidad y movilidad, pero a la vez suficiente estabilidad.

La unidad funcional de la columna, está formada por un segmento anterior compuesto de dos vértebras con sus respectivos cartílagos, un disco intervertebral en medio y ligamentos que las unen, y un segmento posterior compuesto de las carillas articulares facetarias, sus respectivos cartílagos y ligamentos que las unen. El disco intervertebral está compuesto por fibras periféricas de colágeno que contienen al núcleo pulposo. Casi un 80% es agua y esto es lo que le confiere sus propiedades de almohadilla amortiguadora y protectora de impactos sobre el resto de las estructuras de la columna. Una vez cumplidos los 20 años, estos discos comienzan a perder agua y con ella sus propiedades.

La afección de cualquiera de estas estructuras, influye directamente sobre la biomecánica de todo el resto de la columna y el cuerpo.

Dr. German Werthemier

La afectación más frecuente es la degenerativa, en la que por el uso y paso de los años el desgaste de los diferentes componentes da paso a la inestabilidad, que a su vez genera mayor desgaste. Así se entra en un círculo vicioso que desencadena la ARTROSIS.

Cuando esto sucede en la parte anterior entre los cuerpos vertebrales y el disco, el paciente suele referir un dolor de tipo discógeno que empeora con la flexión. Cuando afecta a los elementos posteriores, suele desencadenar un SÍNDROME FACETARIO o PSEUDOCIATALGIA.

Cuando este proceso se encuentra avanzado, suele afectar tanto a las estructuras anteriores como las posteriores y puede dar lugar a la neoformación de hueso (OSTEOFITOS, picos de loro) y al engrosamiento de los ligamentos intentando así mantener la estabilidad articular. Además, muchas veces todo esto resulta insuficiente y algunas vértebras se deslizan sobre otras, produciendo lo que se conoce como ESPONDILOLISTESIS. Todo esto puede provocar el atrapamiento de alguna raíz nerviosa y la consecuente radiculalgia (CIÁTICA, hormigueos en los brazos y manos, ANESTESIA o pérdida de sensibilidad, PARESIA o pérdida de movilidad en alguna extremidad), o el atrapamiento de la médula espinal y provocar cuadros de ESTENOSIS DE CANAL (debilidad o pérdida de fuerza en las manos o piernas, problemas de equilibrio, claudicación de la marcha, síndrome de cola de caballo con anestesia en los genitales y pérdida de control de esfínteres).

También puede ocurrir que el disco sufra una rotura de sus fibras periféricas que contienen el núcleo pulposo y producirse una HERNIA DE DISCO, que significa que una parte del disco está fuera de su sitio. Esto puede ocurrir en el contexto de un proceso degenerativo o simplemente de forma aguda como consecuencia de una carga directa sobre el mismo. Dependiendo del volumen del disco herniado y del lugar hacia donde se dirija, es posible que comprima alguna raíz nerviosa produciendo radicualgias y clínica de irritación nerviosa. En el contexto de artrosis, colabora con la estrechez del canal o foramen de salida de las raíces nerviosas.

Otro de los problemas frecuentes son las fracturas vertebrales. Pueden ser de tipo: traumáticas u osteoporóticas. Estas últimas son las más frecuentes y ocurren en la zona dorso-lumbar. Pueden aparecer como resultado de un gesto de la actividad normal, como agacharse o sentarse. Son fracturas por acuñamiento que provocan mucho dolor, mermando la calidad de vida del paciente. Además, alteran la biomecánica de toda la columna provocando dolores crónicos y aumentando el riesgo de fracturas a otros niveles.

Las soluciones a estos problemas van dirigidos a poder devolver una buena calidad de vida al paciente. Siguiendo la filosofía IBAC, siempre se empezará el tratamiento por la opción terapéutica menos agresiva y más eficaz. Dentro del abanico de posibilidades terapéuticas para estos trastornos, encontramos: la terapia manual con fisioterapia y osteopatía, la acupuntura, las medidas higiénico-dietéticas, los medicamentos, la ozonoterapia, la rizólisis, la cifoplastia, las fijaciones dinámicas, la nucleolisis y nucleoplastia, las fijaciones percutáneas o mínimamente invasivas, la descompresión medular, la artrodesis o fusión.